miércoles 04 de noviembre de 2026 - Edición Nº869

Ushuaia | 4 nov 2026

Sociedad

“Quien tiene que tomar la posta es la familia”

Aníbal Lazzaroni advirtió que hubo cinco denuncias por acoso a menores en una semana. El especialista en ciberseguridad señaló que se registraron cinco denuncias por acoso a menores durante la última semana y advirtió sobre las estrategias de captación a través de juegos y redes sociales.


En diálogo con FM Radio del Pueblo, el especialista en ciberseguridad y prevención de la violencia digital, Aníbal Lazzaroni, se refirió al caso de grooming que tuvo como escenario una institución educativa de Ushuaia y advirtió sobre el aumento de situaciones de acoso a menores. Según indicó, durante la última semana se registraron cinco denuncias y remarcó la necesidad de fortalecer la prevención desde las familias y las instituciones.

Al analizar el caso ocurrido en Ushuaia, donde un hombre de 22 años habría establecido contacto virtual con una niña de 12 años y viajado a la provincia para buscarla, Lazzaroni explicó que se trata de una modalidad de captación que comienza a través de vínculos construidos en entornos digitales: “Evidenciamos lo que es el grooming”, sostuvo.

Según describió, el contacto puede iniciarse mediante un juego en línea, continuar a través de conversaciones y derivar en una relación de confianza en la que el adulto identifica las vulnerabilidades de la víctima: “En la relación la menor expresa sus vulnerabilidades, y ahí es donde la persona aprovecha para esperar solamente el momento justo para poder captarla. Y así pasa con la mayoría de los chicos”, explicó.

El especialista también reveló que se registraron cinco denuncias por acoso a menores en el transcurso de una semana: “Te sorprenderías, la cantidad de denuncias que se han hecho entre la semana pasada y esta con respecto a acoso a menores”, señaló durante la entrevista.

Además, advirtió que las situaciones de vulnerabilidad no alcanzan solamente a niñas y adolescentes mujeres. Indicó que también detecta casos que involucran a varones de entre 15 y 18 años.

Lazzaroni sostuvo que las modalidades de violencia digital fueron cambiando y que, junto con los casos de grooming vinculados al abuso sexual, observa situaciones en las que los menores son captados para producir imágenes y videos que luego pueden comercializarse: “Hoy en día esto está corrido de esa línea. Hoy en día tenemos el abuso sexual con corrupción de menor y mantener a ese menor produciendo imágenes o videos para ser comercializados. Hoy el fin no es la satisfacción sexual”, afirmó.

En ese sentido, explicó que detecta una finalidad económica detrás de algunas de estas prácticas: “Hoy el fin es corromper un menor para tenerlo produciendo imágenes y videos para poder comercializarse”, remarcó.

Para el especialista, uno de los principales problemas es que la violencia digital todavía no recibe la atención necesaria y que las familias deben asumir un papel activo en el cuidado de niños y adolescentes: “Yo creo que tenemos primero tendríamos que sacarnos la venda de los ojos y entender que la violencia digital realmente está instalada”, expresó.

En esa línea, cuestionó la falta de políticas públicas orientadas a prevenir estos delitos y sostuvo que la primera responsabilidad debe estar en el entorno familiar: “Y que hoy en día el que tiene que tomar la posta, el que tiene que tomar el hierro caliente es la familia y empezar a colocar los límites y el cuidado para con sus hijos”, manifestó.

Lazzaroni también contó que recientemente acompañó a un padre que debió realizar una denuncia por una situación que involucraba a su hijo adolescente. Según relató, el hombre le había dicho que anteriormente asistía a sus reuniones de prevención, pero que no dimensionaba el problema hasta que le ocurrió en su propia familia: “La gente no cree que haya semejante estructura por detrás de la virtualidad para captar a los chicos”, advirtió.

Lazzaroni insistió en que la respuesta no puede limitarse a actuar cuando el delito ya ocurrió. Para explicar su planteo, comparó la prevención con las tareas de seguridad destinadas a evitar que se produzcan situaciones de riesgo: “Si no tomamos el eje de la prevención social de los delitos, vamos a seguir corriendo atrás de las zanahorias siempre”, sostuvo.

Y agregó: “En las cuestiones de seguridad, hay un 50% de la energía que se coloca para apagar el incendio y otro 50% de la energía que se ocupa de prevenir el incendio. Yo no puedo únicamente correr atrás del incendio”.

También cuestionó el funcionamiento de las instituciones que trabajan con menores y señaló que, desde su perspectiva, existen equipos desbordados y personal que no siempre cuenta con la preparación necesaria para abordar situaciones complejas.

Finalmente, remarcó la importancia de que los adultos se involucren en los entornos digitales de sus hijos y conozcan las herramientas que utilizan: “Si los padres no se ocupan, los hijos son más rápidos que los padres. Si no hay forma de equilibrar la balanza”, concluyó.

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